domingo, 21 de julio de 2013

LUZ AL FINAL DEL TÚNEL (VERDE)


 Te levantas. Vas al baño. Usas tu cepillo dental. Te bañas. Te secas. Te vistes. Sales al trabajo. Saludas. Haces lo que debes hacer. A veces vas a otro baño. Comes algo. Usas tu otro cepillo dental. Sigues laburando. No olvidas saludar ni cuando te despides. Haces alguna vuelta pendiente. Pagas tus impuestos. Vuelves a casa. A veces el día es distinto, una vez cada tantos años, y entonces vas a votar. Pero al final del día, igual que todos los días, te lavas las manos antes de irte a acostar.

Foto: Daniel Sánchez / ADN

Un día te despiertas y sientes el fin del mundo en la esquina. No es hora de seguir siendo el indiferente que se escondió entre la rutina y la costumbre. Y te sales del libreto de lo-que-se-supone-que-alguien-como-tu-debe-hacer. Siempre es hora de rectificar el camino ¿quién dijo que no? ¿acaso esto ya no se llama destino sino condena?

En Envigado un grupo de ciudadanos se unió espontáneamente por la alarma que despertó en ellos la tala de árboles de lo que se ha denominado Túnel Verde (un amplio sector de paisaje de sombra sobre la avenida fronteriza con Medellín) algunas personas llevan años en el proceso de llamar la atención por vías jurídicas, otros llegaron justo antes que comenzaran a caer los árboles. El trazado del Metroplus, reclama un nuevo carril y por eso contempla que deben desaparecer –literalmente- cientos de árboles que llevan décadas  allí, que no sólo son sombra sino hogar, que son paisajismo y pulmón, que son tradición y excepción en este desierto al que llamamos ciudad. Estos ciudadanos han ejercido el derecho de ciudadanía que muchos creen que debe dormir hasta las próximas elecciones cuando salen tantos a votar sin leer el programa que se propone y donde la diferencia entre publicidad y propaganda está en que cambian un nombre donde siempre ponen una marca.

No voy a hablar del apoyo de múltiples conceptos técnicos y académicos favorables a la ciudadanía sobre las posibilidades distintas para el recorrido del Metroplus que pueden #SalvarTunelVerde (hastag con el que se conoce el movimiento en redes sociales). No voy a hablar de los editoriales de los principales medios de comunicación de Antioquia que han hecho ver la miopía e inconveniencia de continuar con la obra tal como la contemplan hoy. No voy a hablar de la carta firmada por todos los miembros del Concejo de Medellín en pleno pidiéndole al alcalde Aníbal Gaviria -en su condición de Presidente de la Junta del Metroplus- analizar esta decisión. No voy a hablar de la Acción Popular que instalaron estos ciudadanos y que, por hoy, tiene detenida las motosierras que han enviado al suelo más árboles de los que programaron en la primera jornada de tala.  

Hablo del hecho que, desde esta esquina del área metropolitana, este movimiento que permanece activo dicta una lección al país: no recibe dinero de nadie, todos aquí aportan lo que pueden, lo que tienen y lo que saben, acamparon 17 días en los árboles para cuidarlos y mientras uno traía una manta, un vecino trajo comida y el otro linternas y aquella las pilas y estos dos unas hamacas. Hablo del ejemplo como método y argumento que es lo que se ve acá. Hablo de la diversidad como factor de unidad porque aquí he visto igual al estudiante que al jubilado, al deportista y al geek, al músico y al diseñador, al ama de casa y al niño y al pintor, al abuelo, al vecino y al que viene de lejos porque siente que aquí también tiene algo qué decir porque tiene mucho qué sentir. Hablo de esto: en un país de paros que cierran las vías como método de presión que desemboca en hospitales primero y en cementerios después por cuenta de la violencia que se respira en el aire te encuentras, bajo la sombra de este túnel verde, una propuesta de protesta distinta que apela a la calma y a la noviolencia. Que llama a la sensatez. Han salido a marchar ya un par de días y ni siquiera al hacer eso cierran esta vía. Hablo del ESMAD que ha venido a acompañar la retroexcavadora y no a defender al ciudadano que, subido a un árbol, pide paz también con lo natural. Hablo de la bandera de Colombia ondeando orgullosa en manos de este colectivo de gentes distintas que piensan que la palabra progreso puede rimar con regreso sin que eso signifique dar pasos atrás sino aprender, de verdad, a caminar. Hablo de los integrantes de un colectivo sin protagonismos ni segundas intenciones que cree en lo que otros llaman utopía y que ellos ven como realidad. Se puede ejercer ciudadanía sin el grito si encuentran oídos sinceros que los quieran escuchar.

Hay quién los acusa porque los ve defendiendo un asunto mínimo mientras hay grandes preocupaciones (que la selva de Chocó o que el Amazonas, dirán) yo pienso que no hay causa pequeña y que todo estaría mejor si aprendiéramos entre todos a cuidar la casa, sólo para comenzar. Que son de clase alta señalan otros como si fuera pecado ¿y es que los derechos sólo son privilegio exclusivo de un estrato? además es un dato incorrecto si vienes acá a hablar con ellos. Suma que la palabra “rico” es una forma de la mentira en nuestra sociedad. Hay quienes no están de acuerdo y eso está bien, pero no significa por eso que esto que están haciendo otros esté mal. Nadie aquí obliga a nadie a pensar igual. Les dirán ingenuos, por insultarlos, pero creo que allí reside también su fuerza. No se equivoquen: cuando dicen #SalvarTúnelVerde están hablando de la vida no sólo vegetal. La generación del descontento pasa del trino al hecho, sabe que la opción no es tan simple como callarse y ya. Venga el desenlace que sea para esta historia algo habrá que decir desde ya: hay gente aquí que ya no es la misma que era cuando llegó a este lugar. Y en eso gana el país y pierde la conformidad. Veo luz al final del túnel (verde).

viernes, 12 de julio de 2013

SE SIENTE BIEN CUANDO LLUEVE


ElMismoSebas es el mismo Sebastián Mejía que tantos han conocido por Tr3sdeCoraZón. ElMismoSebas firma hoy en su debut solista un disco distinto a lo que podría esperar aquel que lo haya escuchado antes. Es comprensible: nadie hace un disco por fuera del grupo que lo vio nacer para sonar igual que la banda de la que hace parte. Bueno, sólo si su ego quiere gritar que él es la banda. Este no es el caso. Si Tr3sdeCoraZón es un grupo de punk-rock, habrá que decir que ElMismoSebas ha hecho un disco desgenerado (¿existe eso?) y por tanto de difícil clasificación. Y eso habla bien, muy bien de este trabajo. Aquí caben aires de folk, la memoria de un sonido setentero, el rock más directo y baladas sinceras y tranquilas. Y que conste que al notar que no tiene género no digo fusión. Si con su grupo ha buscado el coro de estadios y el reflector en la tribuna, en solitario prefiere la última canción que se escucha antes de cerrar el bar en una noche oscura.

El disco de un solista nunca es un disco de un hombre solo. Los créditos de este trabajo hablan de dos ángeles guardianes: oficia como productor y gurú Guido Nisenson (por favor consulte la trayectoria de esta leyenda viviente) y Lelo Arango, quien cumple con lujo la tarea de respaldar un sonido impecable en la grabación que ha hecho ElMismoSebas con la sólida banda que reunió para la ocasión. Aquí te encuentras con nueve canciones -porque nadie dijo que todos los discos debían ser de obligatorias doce composiciones- que te dejan con ganas de seguir la pista sobre algunas más. Hay que oír lo que cabe en esos redondos 12 centímetros de este cidí: honestidad bien interpretada en canciones sin fecha de vencimiento que se dejan escuchar una vez y otra vez después porque no quieres que llegue el final de este viaje. Una virtud más de la primera publicación de ElMismoSebas.

La idea de la lluvia y el invierno recorre estas canciones pero no por eso es un disco frío, tampoco triste: es una circunstancia propia de un hombre que va mudando de piel y aquí deja la evidencia en un puñado de canciones que muestran (y demuestran) madurez y confianza. Cuando llueve, Olvidar, Ropa mojada y Perdido tendrán que ser constantes en su repertorio en los años por venir. Aquí se dan cita la pérdida y el encuentro. De alguna forma de eso se trata vivir. Bienvenida sea esta licencia que se ha dado ElMismoSebas al asumir el riesgo de firmar con talento su primer disco -que no debe ser el último- para alegría de su corazón. Y el nuestro. Se siente bien cuando llueve, este disco me lo ha recordado.

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(*) Click aquí:  ElMismoSebas para escuchar su música (y ver los buenos vídeos que le acompañan)
(**) César Serna es el autor de la fotografía que ilustra este texto. Tomada el 5 de junio de 2013.

martes, 9 de julio de 2013

BARRIENTOS: LA SONRISA PERDIDA


Pienso en Garrick. En aquella historia del hombre deprimido que visita al doctor necesitando que le indiquen cómo recuperar la sonrisa perdida, le recetan ver a Garrick el mejor payaso. Pero él no puede ir a verlo porque ése hombre sin máscaras ni maquillaje y con tristeza es Garrick.

Pienso en las personas que trabajan con la alegría por obligación: el locutor de emisora de musica tropical que habla ante el micrófono como si tuviera siempre una fiesta en la garganta y deposita toda la alegría en anunciar la próxima canción. Pienso en el recreacionista que no puede ser inferior a la sonrisa ajena aunque su vida esté en llamas, igual que el músico que ofrece un concierto la noche del día en que murió su padre y al terminar el show es como si Rubén Blades volviera a escribir El Cantante para Héctor Lavoe porque la cosa funciona igual.


Una persona con la sonrisa por obligación fue la que dijo the show must go on porque no pudo detener el ritmo del mundo por cuenta de su propia desolación. Lo saben bien la modelo y la reina de belleza que nunca han tenido una lagrima frente al flash, lo sabe el anfitrión de programa de concurso que termina la jornada con un "¡qué bien!" pero nunca con un "¿Cómo estas?" La alegria no se pregunta, la tristeza guarda respuestas que da temor escuchar.


Yo no puedo sonreír cuando me gana la tristeza. Fallo con la sonrisa por obligación. Yo cierro y apago la luz. Admiro a los que saben llevar la procesión por dentro sin que se les vea el viacrucis en la cara.


Conozco a un hombre que no forzó sus labios a dibujar una sonrisa que no sintió: Juan Pablo Barrientos. Su consejo de redacción iba camino a ser consejo de reacción luego de comprobar que estuvo interceptado, infiltrado, chuzado o la palabra que quieras usar para describir esa escucha ilegal de sus opiniones y decisiones quién sabe desde cuándo, quién sabe con qué propósito.


Mi solidaridad con Barrientos, exdirector de Teleantioquia Noticias, como periodista no puedo ser indiferente ante el delito comentido. No es el tono de sus palabras, es el lugar en el que las dijo y que fueran escuchadas de manera ilícita fuera de allí. Mi abrazo para él y el deseo de que recupere pronto la sonrisa perdida. 

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Publicado en www.las2orillas.co: http://www.las2orillas.co/barrientos-la-sonrisa-perdida/

LA ÚLTIMA NOCHE EN LA TIERRA

La mañana después no habían cucarachas en el cuarto, ni kafkas en los espejos. Todas las canciones estaban escritas en una escala que s...