miércoles, 1 de enero de 2014

CHOCQUIBTOWN | EL CORAZÓN DETRÁS DE LA MÁQUINA



Después de apagar la máquina de los bits, los beats siguen encendidos. Eso está claro en la piel oscura de los ChocQuibTown: su ADN es puro ritmo y eso se siente incluso en la forma en que Goyo pronuncia un silencio, en la manera de caminar de Tostao y en la sonrisa de Slow. Qué bonita famiempresa es CQT (Goyo y Slow son hermanos, Goyo y Tostao son esposos) y eso mismo dota de sentido y sinceridad la obra artística que construyen juntos: sólo hacen canciones en las que creen. Y puedes notarlo. Behind the machine es un disco llamado a convertirse en su pacifica versión de un unplugged pues guarda el calor de la sesión en vivo que muestra la dimensión más orgánica del grupo, no digo acústica pero si señalo que los computadores se han quedado por ahora en el cuarto de al lado. Y este instante a solas con sus instrumentos permite que la obra del artista crezca con humanidad, con esa imperfección que nos define, con la nobleza de la posibilidad del error que cabe en una interpretación y que la convierte –incluso por eso- en memorable.

Este disco grabado y producido entre Bogotá y Medellín se escucha con el Atrato de fondo. Ésa es su gran virtud. Bienvenido al folclor una palabra definitiva: contemporáneo. Porque eso nos ofrece CQT; folclor contemporáneo. Te quedas corto si quieres catalogarlo con la estrechez de una etiqueta convencional porque aquí caben tantos géneros que Behind the machine, en honor a la verdad, es un disco desgenerado.

Más que un productor –que lo es, claro- Juancho Valencia se convirtió para esta encomienda en el cuarto ChocQuibTown. Algo así como el quinto beatle. Lo digo porque es bello y notable el aporte que da a este sonido no sólo con su criterio y arreglos sino con su enorme capacidad como intérprete e instrumentista. Juancho Valencia dejó atrás hace tiempo su momento de niño genio, luego se liberó de ser la gran promesa del jazz latino (ojo, no dije nacional) para ser hoy la más destacada referencia y presencia del panorama musical del país. Unió la academia y lo popular con el atrevimiento necesario para recordarnos que hasta nuestras tristezas se pueden bailar. Es el alma de Puerto Candelaria y el cerebro de otras tantas realidades exitosas (porque proyectos ya no son) que han revitalizado la música colombiana como hace tiempo no sucedía.

Un desafío particular habrá sido escoger el repertorio para no hacer un disco de greatest hits o the best of CQT. Prueba superada. Después de los exitosos álbumes Somos Pacífico, Oro y Esto es lo que hay deciden abrir esta nueva entrega con Condoto -del notable compositor chocoano Hansel Camacho-  y marca el ábum como lo que es: un tributo a la raíz. Obvio que constatarás por qué son ganadores del Grammy latino –la evidencia está allí- pero nada de lo que te encuentras en Detrás de la máquina  lo habrás escuchado antes así. Más que versiones resultan ser casi nuevas composiciones por la dinámica misma que alcanza este disco en el que instrumentación, coros y arreglos dan una nueva dimensión a las letras de las canciones que se quedan contigo al salir a caminar a la calle después de oírlo en casa. Esta música te acompaña.

Cuando ChocQuibTown se pregunta ¿de dónde vengo yo? la respuesta está en Behind the Machine Detrás de la máquina. Este disco es un incunable. Conviene tenerlo, les digo.



    + Aquí puedes escuchar (y ver) CONDOTO
    + Aquí puedes escuchar (y ver) LO NUEVO / RUMBA SIN PELEA
    + Aquí puedes escuchar (y ver) EL BOMBO






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