domingo, 29 de junio de 2014

PEQUEÑOS MILAGROS | ¡VIVA COLOMBIA!



En el minuto 28 sucedió eso que casi nunca, eso que jamás, eso que por extraordinario se hace inolvidable: el balón busca el pecho de James y él lo recibe con el corazón. Pequeño milagro. A partir de allí la pelota es conducida por su mirada que la baja a su pierna izquierda sin tocar el suelo porque luego besará el cielo cuando su zurda le ordene flotar a ese planeta pequeño que es el balón y trazar el arco de una órbita perfecta que busca ese otro arco en que no hay arquero capaz de detener este impulso que al llegar a la red nos libera a todos -incluso a James- en un mismo grito de gol.

Ese gol, esa joya, y luego otro gol, otra joya. Y al final de 90 minutos otro pequeño milagro: un país entero encontrando la sonrisa que creía perdida. Sonrisas en cada calle, como esta imagen que fue vista en el barrio Loperena, en Valledupar, con la bandera que las Hermanas Carmelitas llevaron afuera del convento para compartir esto mismo que sentimos y dijimos y gritamos vos y yo: ¡Viva Colombia!    

     
    (Una animación inolvidable de un gol inolvidable)

No hay comentarios:

Publicar un comentario

PIEDRAS QUE HABLAN

Conocí el mar a oídas. Alguien fue hasta un lugar que no sé cuál fue, con playa y palmeras, y trajo de allí algunas historias y conch...