lunes, 29 de septiembre de 2014

NO ME AMES. PERO DAME UN LIKE.

Nerón ha vuelto. La tiranía de la vanidad ofrece pan y circo, venga usted. Desde la tribuna el emperador exhibe su puño cerrado, luego muestra el pulgar… si señala arriba, al cielo, la tribuna estalla en aplausos y el gladiador es indultado. Si el pulgar de Nerón no dice “me gusta” la arena se bañará con más sangre. La depresión y la alegría están a la distancia de un botón en el teclado del computador. Vivimos la época en que si arde Roma puedes seguirlo por streaming vía vevo o youtube, es ya lo sabes, pero además vivimos el tiempo en que el gesto de aceptación es un like en Facebook, un RT en Twitter, la suma de views en Youtube, en una página, en un blog o un me gusta en tus fotos de Instagram. ¿Cuánto seguidores tienes? ¿Cuántos amigos de Facebook te dijeron feliz cumpleaños? Tal vez nadie te haya dado un abrazo en 3D pero ese calorcito virtual es suficiente por hoy. Tan lindos todos que se acordaron, piensa tu mamá.
Agradar. Ese es el verbo que conjugan las relaciones sociales contemporáneas. Agradar, casi como necesidad. Y no solo es virtud personal: las empresas quieren lo mismo “¿Qué hacemos para que esta campaña sea viral?”, y los medios de comunicación ya titulan para buscar un like en lugar de procurar informar. No importa el texto, menos el contexto, todo se justifica si dan click en compartir. Igual periódicos con historia que portales que buscan escribir historia: todos se comportan como adolescentes que hacen piruetas y caritas para que digas que te gusta su foto de perfil. Menos periodismo y más morbo, menos análisis y más escándalo, dame más vida privada, dame más intimidad, dame entrañas, dame crimen y mejor si es pasional.
La playa empieza en la pantalla: sales a pescar likes en el mar del ciberespacio y según la ola virtual puede que hoy seas más popular y consigas muchos retuits que al final del día te hagan sentir feliz. En la calle nadie sabe tu nombre pero en la red ya han registrado tu nickname y eres tan popular como el ingenio de tu último trino. Hoy te sientes un poco más afortunado por eso, asunto tan útil en la realidad donde el hambre no se distrae con dulces de candycrush, es un poco como ser rico con billetes de monopolio.
No te extrañes que ya la sicología y otras ciencias que buscan entender nuestros comportamientos hablen del síndrome de abstinencia en tiempos de la hiperconexión, hablen de la dependencia a los smartphones, de las tristezas que nacen por el afán de reconocimiento en el mundo virtual y la depresión que respiran luego en el mundo real. Lágrimas que bajan por tus mejillas y que empañan tu descansapantallas. Dame un like. Puedes gustarle a todos aunque no te gustes a ti mismo.
No me ames.
Pero dame un like.
Bonus track: El que definió que la hora del almuerzo era buena para los noticieros no pensó en la digestión de nadie.
@lluevelove

domingo, 21 de septiembre de 2014

QUE TANTA HISTORIA ESCRITA CON SANGRE SEA RAZÓN SUFICIENTE PARA CAMBIAR DE TINTA

Los sentidos
Hay días en que te sientes como el último pensamiento de un dinosaurio a punto de extinguirse. Hay días en que es difícil entender el sinsentido del país que te anuncian las noticias, entonces pones todos tus cinco sentidos en esto para intentar comprender un país tan sentido. Para saber dónde se han parado tus pies.

Entonces escribes, sentido a sentido, lo que has sentido.

Vista || El que tenga ojos para ver…
Senador Cepeda: Hijo de padre asesinado.
Senador Uribe: Hijo de padre asesinado.
Ministro Cristo: Hijo de padre asesinado.
Representante Lara: Hijo de padre asesinado.
Senador Galán: Hijo de padre asesinado.
Ellos son algunas de las voces más destacadas del debate esta semana en el Congreso.
Un motivo en común para buscar un país en paz en el que sus hijos puedan tener vivos a sus padres y sus hijos sean padres vivos para los hijos de los que ellos son abuelos.
Que hable -algún día- la justicia, no la venganza.
Que hable -algún día- el perdón, no el olvido.
Que hable -algún día- el amor y no el odio.
Que tanta historia escrita con sangre sea razón suficiente para cambiar de tinta.

Olfato || Algo huele mal
Estamos a días de la implosión de las torres que restan por caer del edificio Space, en Medellín. Implosión costeada con dineros públicos que la constructora Lérida CDO debe reconocer al Estado (es decir: a nosotros todos) al tiempo que debe reconocer su deuda con las víctimas afectadas directamente por los desalojos de distintas unidades residenciales construidas por ellos, aunque estén ya en liquidación. Muchos de los afectados no saben cómo recuperarán lo perdido y cuál será la indemnización ante el derrumbe de sus ilusiones, propiedad y pertenencias. Esperemos que los $1.500 millones que costará este procedimiento el próximo 23 de septiembre sean reconocidos al municipio tal como lo dispone la Superintendencia de Sociedades. Que no sea sólo polvo, escombros y derrumbe lo que quede de todo esto

La Fiscalía imputó cargos por homicidio culposo a cinco personas que hacen parte de la historia de la construcción de esta amenaza en forma de unidad residencial que se levantó sin adecuadas pruebas de sismo resistencia, con materiales de baja calidad y violando códigos técnicos y éticos. Algo huele mal cuando el techo que te debería dar tranquilidad se convierte en la espada de Damocles que no te deja dormir en paz. Algo huele mal cuando a los constructores no les importa el sentido de hogar de una vivienda y construyen estas trampas mortales que te invitan a habitar. En esta tragedia que empezó el 12 de octubre de  2013 y que suma  hoy 12 muertos algo huele mal.

Oído || Oídos sordos
No es prostitución infantil, esto se llama explotación sexual infantil. Un niño no se prostituye, a un niño lo explotan.

Hay que llamar por su nombre a la realidad para, de verdad, empezar a cambiarla. Detrás de un niño que ofrece favores sexuales hay un adulto lucrándose de la ruina en que se ha convertido el presente de ese pequeño. Detrás de la infancia perdida en este comercio están los adultos que se lucran y los que pagan convirtiendo en víctima a esa niña, a ese niño. A esos adultos es a los que la justicia debe llamar y juzgar de manera ejemplar para frenar este dolor de sociedad que puede verse en algunas calles. Ese tráfico es un crimen que amerita, grita, un castigo. Que alguien escuche por favor este drama que se vive bajo un titular que habla de turismo sexual. Que alguien escuche y denuncie y no calle lo que ve en la calle y que los que pueden hacer algo puedan actuar. Pocos asuntos son tan violentos como el llanto de un niño que sólo encuentra oídos sordos.

Tacto || Se les va la mano
La pobreza se supera con un ingreso de $229.800 pesos al mes, dice el DANE. Tienen sus números y estudios y papeles con tablas de Excel y demás fórmulas exactas que respaldan esta aseveración: si vives en una ciudad colombiana y al día ganas más de $7.663 pesos diarios o si estás en cualquier lugar del campo nuestro y percibes diariamente una cifra por encima de $4.587 pesos no debes considerarte pobre.  Con tus poco más de doscientos mil pesos al mes tienes la vida resuelta según los economistas. Aseguras el techo, ya no debes preocuparte por la próxima comida, no cuentes las monedas que tus pasajes están en la lista y llegarás bien vestido a donde debas ir para ganarte esta cifra que te sacó de la pobreza.

Se les va la mano. Ni siquiera el pago de una pensión en el centro de la ciudad noche tras noche buscando mal dormir se cubre con eso. Se les va la mano. Ni siquiera el recorrido de ida y vuelta en ruta integrada durante un mes se cubre con esa suma. Se les va la mano con el galimatías que dicta verdades matemáticas donde no cabe un argumento sensible: que le digan que no es pobre a una mujer con doscientos mil pesos al mes mientras mira qué inventar para llenar los platos de plástico de sus tres hijos aunque ella no coma esta noche para repartirles lo que pudo conseguir

Sabrán mucho de economía y finanzas pero en sus anuncios a veces no tienen tacto. Se les va la mano.

Gusto || Pero que no pierda el sabor
El café, descafeinado. El azúcar, dietético. La leche, deslactosada. La cerveza, sin alcohol. Y así. Y por esa ruta de la salud todo es de nombre lo que era pero ya no es lo que es. Lee bien la etiqueta y busca que sea lo que anuncia pero que no ofrezca algo que pueda perjudicarte. Son los nuevos tiempos, los de los triglicéridos y la promesa de la eterna juventud o, si fuera posible, la vida eterna.

Hemos cedido al temor, compramos lo que nos prevenga el dolor, lo que retrase el dolor. Preferimos, si es posible, la imitación pero que no pierda el sabor. Con mucho gusto, cómo no. Que no se nos olvide que vivir es lo más peligroso que tiene la vida.

@lluevelove


domingo, 14 de septiembre de 2014

LOVESONG

-para Alejandro Cock-


La primera imagen que ves cuando piensas en él es su sonrisa. 
Alejo te acerca con su sonrisa. 
Dos minutos después del encuentro comprendes que el mundo sería un lugar mejor si te encontraras con más gente como él. Está hecho de una materia extraña este hombre: es capaz de abrazarte con una mirada. 
Alejandro Cock-Peláez toma sus fotografías con el corazón, cuenta historias con palabras habitadas por imágenes, hace documentales que atrapan el alma –no de quien queda grabado, sino de quien los ve- y vive con la intensidad de quien ha visto el amanecer en lugares que a los demás nos resta sólo imaginar. Es coleccionista de paraísos.





Suyo es el mar y también el bosque.
Suya la brisa y el cabello en remolinos.
Tan cerca de lo ancestral, tan adentro de lo fundamental.
La naturaleza le acaricia, le susurra al oído, sueña con él. Y él con ella.
Ha visto crecer árboles que lo han visto crecer a él.
La vida es un planosecuencia.
Más que profesor ha sido Maestro. Y Cielo. Y Nube.
…ha perdido relojes y ganado atardeceres, ha bebido la savia de la vida.
Sus ojos tras el lente, tanta geografía en sus zapatos, el beso en sus labios.
Una palabra en el diccionario habla sobre Alejandro: Valiente.


+ Algunas de sus fotografías puedes verlas aquí
+ Una muestra de su trabajo en video puede verse aquí 


martes, 2 de septiembre de 2014

IRRUMPE SERENO EL INTRUSO ARMÓNICO

Han vuelto sin haberse ido jamás. Estados Alterados habla cuando tiene algo qué decir y canta cuando tiene algo por contar. Intruso Armónico es el nuevo disco de la banda que nos enseñó que la música electrónica marca el ritmo con el beat del corazón. Este nuevo álbum es, más que otro trabajo en su discografía, un punto y aparte en la historia de dos décadas de canciones que la han convertido en banda fundacional de nuestra música contemporánea.

No busques un género aquí, busca estados de ánimo, permite que el intruso armónico camine por tu habitación y llene de música el aire que respiras. Esta-Dos Altera-Dos debuta ahora como dueto luego de su génesis como trío. Ricky y Elvis buscaron encontrarse con ellos mismos y al mirarse en el espejo dieron con el reflejo de Víctor García, el productor detrás de su debut discográfico y responsable de la historia del sonido del rock de aquí veintitantos años atrás. Amigo y leyenda es él, digamos. Así, con la vista atrás y aún corriendo el riesgo de convertirse en estatuas de sal como la mujer de Lot encontraron en el pasado su próximo paso al futuro. No se extrañe entonces que el primer sencillo que se desprende de su nueva placa sea Guayaquil, una polaroid desvaneciéndose de aquel lugar en Medellín que ya sólo existe en libros de historia. Así queda expresado lo que te espera con el Intruso Armónico: un viaje íntimo, introspectivo incluso. El más personal de sus testimonios hasta ahora.

Ricky y Elvis tienen buenos amigos: Dilson Díaz, de La Pestilencia, los acompaña en Seguridad, Mónica Giraldo imprime su privilegiada voz en Soñado e Imaginado, el artista Wolfang Guarín hizo de las ediciones en vinilo y cd verdaderos objetos de arte, Juan Gallego “Piña” no sólo toca el bajo con ellos sino que además participó en la composición de esta nueva colección de canciones y Susana Correa y Natalia Valencia con guitarras teclados y voces suman su talento para la nueva formación que defiende en vivo a este armónico intruso y al repertorio clásico de Estados Alterados.



ADENTRO DEL INTRUSO

Mi mente: Batería y voz son los protagonistas de esta canción como declaración de su nuevo estado. Un  juego de seducción: él la ve bailar, todos sus pensamientos anticipan lo que sucederá luego de que sus miradas se encuentren. O tal vez no pase nada. Todo está en su mente.

A toda: Un sonido asincopado y trepidante, experimental, es el manto que cubre la historia del fin de una historia “No se puede cambiar el pasado pero sí la historia oficial” cantan. Puede ser el relato de un país o de un ser humano que es único habitante de su nación abismo. Eso que también es uno mismo. A toda velocidad vamos cayendo.

Guayaquil: Sosegada canción. Es el adelanto de Intruso Armónico que va en contravía de los tradicionales lanzamientos de E.A. que siempre empezaron la historia de sus discos con himnos de baile: Muévete, Sacúdete ahora, La fiebre de marzo, Conténme… aquí hay un regreso al origen no de su música sino de ellos como gentes nacidas en una Medellín que, en parte, ya no existe. Como ese Guayaquil.

Inventándome: La oración de un ateo después de las decepciones de la fe. Actualizan el sonido que habrán escuchado en su juventud cuando decir electrónica era ubicarse en Alemania, en Inglaterra. Una canción madura, como ellos, en esta época en que también están inventándose.

Por ti: Podrías dedicarla al final de la noche cuando la mirada del otro te rescata de un mal día. El amor es la bandera que te lleva hasta el fin del mundo. Bonita canción, un clásico instantáneo que se quedará a vivir en el setlist de cada concierto alterado. Es una bonita canción ¿ya les dije?

Quiero más: A medio camino entre la experimentación y el divertimiento. No busques esta canción en la radio, bueno tampoco hay mucho qué buscar en la radio.

Snuff: Oscura como una película snuff. Algo está cayendo a pedazos: puede ser tu mundo.

Sosegado e imaginado: Han salido a caminar por calles de Medellín y en esquinas distintas se han encontrado con el recuerdo de los sueños que tuvieron y las realidades que viven. A esta canción la habitan dos canciones, mucho más que decir coro y estrofas. Qué bien le sienta la visita de voces femeninas a este intruso armónico.

Navegante: Si la melancolía tiene un sonido es este. Esto es desnudez y entrega. Tres minutos treinta y tres segundos de sinceridad sin máscara ni maquillaje. Una canción confesional sin más ambiciones que ser discreta y a la vez directa. Y por eso mismo es hermosa.

Seguridad: El Gran Hermano tiene su ojo puesto en ti. Seguridad te recuerda a Mil años, a Infecto, a Amos de la Información… te recuerda la furia, la crítica y el hastío que siempre han sido estados presentes desde el principio de la historia de la banda. El encuentro con Dilson Díaz –La Pestilencia- es natural y nada forzado. Esta canción fue escrita para su pasión frente al micrófono. No sonrías, esto es cámara escondida.

Atonal: Cuando el productor más que productor es tu amigo y miembro de la banda en el proceso puedes publicar experimentos como este que resumen su momento como banda: es hora de licencias. Al final sonríen. Adentro de esta ¿canción? un pequeño ser nacido del doblez de un papel juega en el estudio. El Intruso Armónico está aquí.




EL ÚLTIMO BAR

La casa en que creciste ya no está y con ella se fue tu infancia, lo sabes cuando pasas frente a la fachada que ya es otra, por una calle...