martes, 2 de septiembre de 2014

IRRUMPE SERENO EL INTRUSO ARMÓNICO

Han vuelto sin haberse ido jamás. Estados Alterados habla cuando tiene algo qué decir y canta cuando tiene algo por contar. Intruso Armónico es el nuevo disco de la banda que nos enseñó que la música electrónica marca el ritmo con el beat del corazón. Este nuevo álbum es, más que otro trabajo en su discografía, un punto y aparte en la historia de dos décadas de canciones que la han convertido en banda fundacional de nuestra música contemporánea.

No busques un género aquí, busca estados de ánimo, permite que el intruso armónico camine por tu habitación y llene de música el aire que respiras. Esta-Dos Altera-Dos debuta ahora como dueto luego de su génesis como trío. Ricky y Elvis buscaron encontrarse con ellos mismos y al mirarse en el espejo dieron con el reflejo de Víctor García, el productor detrás de su debut discográfico y responsable de la historia del sonido del rock de aquí veintitantos años atrás. Amigo y leyenda es él, digamos. Así, con la vista atrás y aún corriendo el riesgo de convertirse en estatuas de sal como la mujer de Lot encontraron en el pasado su próximo paso al futuro. No se extrañe entonces que el primer sencillo que se desprende de su nueva placa sea Guayaquil, una polaroid desvaneciéndose de aquel lugar en Medellín que ya sólo existe en libros de historia. Así queda expresado lo que te espera con el Intruso Armónico: un viaje íntimo, introspectivo incluso. El más personal de sus testimonios hasta ahora.

Ricky y Elvis tienen buenos amigos: Dilson Díaz, de La Pestilencia, los acompaña en Seguridad, Mónica Giraldo imprime su privilegiada voz en Soñado e Imaginado, el artista Wolfang Guarín hizo de las ediciones en vinilo y cd verdaderos objetos de arte, Juan Gallego “Piña” no sólo toca el bajo con ellos sino que además participó en la composición de esta nueva colección de canciones y Susana Correa y Natalia Valencia con guitarras teclados y voces suman su talento para la nueva formación que defiende en vivo a este armónico intruso y al repertorio clásico de Estados Alterados.



ADENTRO DEL INTRUSO

Mi mente: Batería y voz son los protagonistas de esta canción como declaración de su nuevo estado. Un  juego de seducción: él la ve bailar, todos sus pensamientos anticipan lo que sucederá luego de que sus miradas se encuentren. O tal vez no pase nada. Todo está en su mente.

A toda: Un sonido asincopado y trepidante, experimental, es el manto que cubre la historia del fin de una historia “No se puede cambiar el pasado pero sí la historia oficial” cantan. Puede ser el relato de un país o de un ser humano que es único habitante de su nación abismo. Eso que también es uno mismo. A toda velocidad vamos cayendo.

Guayaquil: Sosegada canción. Es el adelanto de Intruso Armónico que va en contravía de los tradicionales lanzamientos de E.A. que siempre empezaron la historia de sus discos con himnos de baile: Muévete, Sacúdete ahora, La fiebre de marzo, Conténme… aquí hay un regreso al origen no de su música sino de ellos como gentes nacidas en una Medellín que, en parte, ya no existe. Como ese Guayaquil.

Inventándome: La oración de un ateo después de las decepciones de la fe. Actualizan el sonido que habrán escuchado en su juventud cuando decir electrónica era ubicarse en Alemania, en Inglaterra. Una canción madura, como ellos, en esta época en que también están inventándose.

Por ti: Podrías dedicarla al final de la noche cuando la mirada del otro te rescata de un mal día. El amor es la bandera que te lleva hasta el fin del mundo. Bonita canción, un clásico instantáneo que se quedará a vivir en el setlist de cada concierto alterado. Es una bonita canción ¿ya les dije?

Quiero más: A medio camino entre la experimentación y el divertimiento. No busques esta canción en la radio, bueno tampoco hay mucho qué buscar en la radio.

Snuff: Oscura como una película snuff. Algo está cayendo a pedazos: puede ser tu mundo.

Sosegado e imaginado: Han salido a caminar por calles de Medellín y en esquinas distintas se han encontrado con el recuerdo de los sueños que tuvieron y las realidades que viven. A esta canción la habitan dos canciones, mucho más que decir coro y estrofas. Qué bien le sienta la visita de voces femeninas a este intruso armónico.

Navegante: Si la melancolía tiene un sonido es este. Esto es desnudez y entrega. Tres minutos treinta y tres segundos de sinceridad sin máscara ni maquillaje. Una canción confesional sin más ambiciones que ser discreta y a la vez directa. Y por eso mismo es hermosa.

Seguridad: El Gran Hermano tiene su ojo puesto en ti. Seguridad te recuerda a Mil años, a Infecto, a Amos de la Información… te recuerda la furia, la crítica y el hastío que siempre han sido estados presentes desde el principio de la historia de la banda. El encuentro con Dilson Díaz –La Pestilencia- es natural y nada forzado. Esta canción fue escrita para su pasión frente al micrófono. No sonrías, esto es cámara escondida.

Atonal: Cuando el productor más que productor es tu amigo y miembro de la banda en el proceso puedes publicar experimentos como este que resumen su momento como banda: es hora de licencias. Al final sonríen. Adentro de esta ¿canción? un pequeño ser nacido del doblez de un papel juega en el estudio. El Intruso Armónico está aquí.




2 comentarios:

  1. Gracias por la objetividad y encontrar el sonido

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    1. Gracias Anónimo (¿acaso intruso?) por pasar por aquí y detenerse a leer.

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