domingo, 4 de diciembre de 2016

SEGUIR LA CORRIENTE DE JULIANA RESTREPO



Ella no va contra la corriente. Ella es la corriente. Un río de palabras que fluye con ritmo natural y cadencia como de rumor de agua desemboca en sus cuentos. Historias sencillas y a la vez  profundas componen el primer libro de Juliana Restrepo. Te encuentras con relatos cotidianos que se leen con el asombro de lo extraordinario, porque su mirada escoge la palabra justa de la misma forma que lo hace quien hila  alta costura al dar la puntada precisa. Atributo, tal vez, de su formación en ciencias exactas.

Orbitaré alrededor de la palabra vida ocho veces en este párrafo: la vida de Juliana está en esas páginas: la vida vivida y la vida imaginada, porque así vivimos todos. Algunos lo admiten y otros no, unos pocos más la escriben. Como ella.  La mujer que estudió física, la de París y Medellín, la que viaja a un seminario y la que quiere bailar salsa esta noche, la mujer mayor que se escribe una carta para recordarse el amor que no fue y la adolescente que habla como si el ayer fuera hoy, la que no se detiene a mirar la vida por la ventana sino que se escapa a vivirla girando la bisagra y salta a vivirla. Ella es como una muñeca rusa, matrioshka, que nos enseña algunas de las mujeres que la habitan dentro.

La Corriente es sutil y elegante, como la edición que lo arropa en este primer libro de Angosta Editores. Porque hay que detenerse también en el libro como objeto, como pieza de diseño que da gusto tener entre las manos. Qué bonitas son las cosas bonitas.

El cuento en Colombia, ese relato breve que se nos queda en el pecho después de terminar su lectura, goza de excelente salud. Algunas constancias de este rastro: Luis Noriega, Tomás González, Luis Miguel Rivas, Pablo Montoya, Margarita García Robayo y Juliana Restrepo.

Ya se ha dicho que los cuentos de Juliana son como ella. Y es verdad. Y también es cierto que es un gusto, fortuna y placer conocerla. Todas estas palabras que escribo sólo quieren invitarlos a sumergirse La Corriente, una de las lecturas que más he disfrutado en mucho tiempo.


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